17/08/2026.- La Fundación Global Nature y la Cooperativa de Viver han elaborado una cartografía que prioriza las zonas agrarias más estratégicas para prevenir incendios.
Fundación Global Nature y la Cooperativa de Viver han elaborado una cartografía que permite identificar, parcela a parcela, las zonas agrarias más estratégicas del municipio para prevenir incendios forestales. Este diagnóstico constituye la primera fase de GO Viver y servirá para decidir dónde actuar y qué medidas aplicar junto a los agricultores y agricultoras.
Cuatro años después del incendio de Bejís, iniciado el 15 de agosto de 2022, Viver avanza en la prevención de incendios desde sus propios campos de cultivo. Un olivar activo, un campo de almendros o un bancal bien mantenido pueden producir alimentos y, al mismo tiempo, generar discontinuidades en la vegetación que ayuden a frenar la propagación del fuego.
Sobre esta idea trabaja GO Viver, el proyecto impulsado por Fundación Global Nature y la Cooperativa de Viver para desarrollar un plan de adaptación agroforestal al cambio climático, reducir la vulnerabilidad del territorio y fomentar la biodiversidad en los ecosistemas agrarios.
La agricultura como aliada frente a los incendios forestales
En los paisajes mediterráneos, el abandono de antiguas tierras de cultivo favorece el avance del monte y la formación de masas continuas de vegetación. Cuando existe una elevada carga de combustible, es decir, una gran cantidad de materia vegetal disponible para arder, el fuego encuentra mayor facilidad para propagarse.
Frente a esta continuidad, los cultivos activos, los bancales cuidados y los mosaicos agroforestales pueden dificultar el avance de las llamas. Estos espacios agrarios funcionan como interrupciones en la vegetación y contribuyen a crear un paisaje más diverso y resistente.
Esta cuestión adquirió especial relevancia en Viver tras el incendio de Bejís de 2022, que afectó a más de 19.000 hectáreas, de las cuales más de 1.500 se encontraban dentro del término municipal de Viver.
Un mapa para decidir dónde actuar
La cartografía elaborada por GO Viver no se limita a señalar las zonas con mayor riesgo de incendio. Su principal aportación es que permite identificar dónde una intervención agraria podría resultar más eficaz.
El análisis localiza las parcelas que ocupan una posición estratégica, aquellas que están en contacto directo con zonas forestales, los espacios sometidos a una mayor presión de vegetación y las áreas donde existe una concentración significativa de recintos agrarios. En estas últimas, una actuación coordinada podría aumentar la eficacia de las medidas preventivas.
“Antes de proponer medidas a los agricultores necesitábamos saber dónde tenía más sentido actuar. Este mapa nos permite trabajar con datos y localizar las parcelas que, bien gestionadas, pueden marcar una diferencia frente al fuego y aportar beneficios ambientales al territorio”, explica Rocío Lalanda, coordinadora del proyecto en Fundación Global Nature.
¿Cómo se han identificado las parcelas prioritarias?
El equipo técnico ha desarrollado un análisis multicriterio que combina diferentes fuentes de información sobre el territorio:
- Usos actuales del suelo.
- Riesgo de incendio.
- Modelos y carga de combustible vegetal.
- Contacto entre cultivos y zonas forestales.
- Pendiente y orientación del terreno.
- Riesgo de erosión.
- Posición estratégica de cada parcela.
- Estructura del mosaico agroforestal.
El resultado es un mapa que asigna a cada parcela un nivel de prioridad de actuación: bajo, medio, alto o muy alto.
Miriam Pajares, técnica de Fundación Global Nature y responsable del diseño de la metodología, explica que el objetivo no era elaborar un mapa de riesgo convencional:
“No buscábamos solo saber dónde puede arder. Queríamos construir una herramienta útil para decidir por dónde empezar, teniendo en cuenta tanto la prevención de incendios como la capacidad de cada zona para mejorar el territorio”.
Esta metodología permite relacionar el riesgo de incendio con las características agrarias y ambientales del paisaje, de manera que las futuras actuaciones puedan responder a las necesidades concretas de Viver.
Del diagnóstico al trabajo con los agricultores
Una vez completada la cartografía, GO Viver inicia una nueva fase centrada en las parcelas de los socios y socias de la Cooperativa de Viver. En estos terrenos, las medidas podrán estudiarse y ponerse en marcha de forma más directa.
El trabajo se desarrollará mediante comunidades de aprendizaje: espacios de colaboración en los que participarán Fundación Global Nature, la Cooperativa de Viver, especialistas en distintas materias y las personas que trabajan las parcelas.
Estas comunidades permitirán diseñar, probar y ajustar conjuntamente las actuaciones sobre el terreno. El objetivo es evitar soluciones genéricas y desarrollar medidas adaptadas a la realidad agronómica, ambiental y social del municipio.
Entre las posibles actuaciones se encuentran:
- Recuperación de tierras agrícolas abandonadas.
- Transformación de cultivos en franjas cortafuegos productivas.
- Restauración de bancales y terrazas.
- Utilización del pastoreo como herramienta de gestión.
- Manejo adaptado de las cubiertas vegetales.
- Ensayo de barreras térmicas.
“El mapa es una herramienta, no un fin en sí mismo. Lo importante es que los agricultores puedan reconocerse en ese diagnóstico y decidir qué medidas tienen sentido en sus parcelas. Las actuaciones que se construyen con quienes trabajan la tierra son las que tienen más posibilidades de mantenerse en el tiempo”, añade Rocío Lalanda.
Un plan agroforestal a largo plazo para Viver
Esta primera fase constituye la base sobre la que se desarrollará el resto de GO Viver. Los siguientes pasos incluirán el acompañamiento técnico a los agricultores, la selección de parcelas piloto, el diseño de medidas de adaptación y la transferencia de los resultados a otros municipios que afrontan retos similares.
El objetivo final es desarrollar un plan de adaptación agroforestal al cambio climático que contribuya simultáneamente a reducir la vulnerabilidad de Viver frente a los incendios forestales y a mejorar la biodiversidad de sus ecosistemas agrarios.
Para conseguirlo, GO Viver trabaja en dos niveles complementarios: una escala de paisaje, orientada a la planificación territorial y la prevención de incendios, y una escala de parcela, centrada en aplicar prácticas agrarias de adaptación junto a los agricultores y agricultoras.
La cartografía desarrollada permite dar el primer paso: saber dónde resulta más necesario actuar para que la agricultura continúe generando alimentos, paisaje y protección para el territorio.



